miércoles, 29 de agosto de 2007

Defecto de velocidad (y II)

Más acelerones
Los vehículos suelen circular a 40-60 km/h por ciudad. El conductor prudente, al llegar a un punto difícil reduce a 30. Si no hay peligro continúa, y si hay algún obstáculo se detiene. Algunos conductores no son prudentes, por lo que se colocan limitadores de velocidad, pero con tanta saña que obligan a reducir a 10 a todos los conductores. Como consecuencia todos frenan y aceleran más de lo necesario y algunos, presos de la frustración, aceleran mucho más, multiplicando más aún el consumo.

Cuestión de salud.
Por vías urbanas, los vehículos deben circular a velocidades seguras a las que puedan evitar accidentes y puesto que no todos son respetuosos es necesario tener sistemas limitadores de velocidad en los puntos más peligrosos. Sin embargo, la reciente proliferación de plataformas elevadas y bandas sonoras en todas las vías y de manera injustificada está provocando un aumento del consumo y las emisiones. No sé hasta qué punto están siendo efectivas estas medidas para evitar accidentes, pero puedo asegurar que todos los que viven en las ciudades ahora respiran peor (aumentan las enfermedades respiratorias y las alergias).

No hay comentarios: