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viernes, 25 de julio de 2008

Ordenadores de bajo consumo (IV)

Si optamos por un ordenador de sobremesa, podremos elegir los componentes.

Ordenador.

-Procesadores eficientes o procesadores de bajo consumo. Un procesador que consume 65W durante 3 minutos gasta menos que otro que consume 45W pero tarda 6 minutos. En tareas intensivas, como el procesado de imágenes 3D, la investigación, etc, los procesadores como el Intel Dual Core consumen menos porque son más eficientes y terminan antes. En tareas habituales de usuario el procesador apenas trabaja, e interesa que el consumo en reposo sea mínimo, como los AMD LE.
-Tarjetas gráficas. Salvo que queramos jugar a los últimos juegos en 3D, con una tarjeta gráfica integrada tendremos suficiente. Como son de baja potencia, gastan menos. Además, se reduce peso y tamaño, mejorando la ventilación.
-La fuente de alimentación. Esta gran desconocida, puede suponer ahorros de consumo entre un 10 y un 20% del consumo TOTAL del ordenador. En un ordenador potente que gaste 200W, estamos hablando de un ahorro medio de 30W. Las F.A. eficientes están etiquetadas con el símbolo 80+.
-La caja. Un buen diseño hace que el aire circule bien de forma natural, reduciendo el uso de ventiladores que consumen electricidad y producen mucho ruido. No hay que engañarse con cajas de aspecto futurista, sino fijarse en marcas especializadas, como ANTEC.

Almacenamiento.

-El disco duro. Dejando aparte las SSD, que aún no son asequibles, consumen menos los discos de 2.5”, luego los 3.5” a 5000Hz, y gastan más los 3.5” a 7500Hz. Sin embargo, la inversión por un 2.5”sólo es rentable si se le da un uso intensivo, como descargas por internet.
-Almacenamiento portátil. Los DVDs y Blu-Ray, preferidos por la industria, además de ser mediocres, por la facilidad con que se rayan y degradan, requieren gran cantidad de energía para funcionar, 25W el DVD, 100W el Blu-Ray, durante todo el tiempo que vemos la película. Es preferible el uso de discos duros portátiles, por la seguridad, duración, capacidad de regrabación y consumo eléctrico.

jueves, 17 de julio de 2008

Ordenadores de bajo consumo (III)

Si vamos a comprar un ordenador y queremos que gaste poco, tenemos las siguientes clases de ordenadores.

  • Cuaderno electrónico (notebook). Es la versión más pequeña y menos potente de un portátil. Tienen un consumo mínimo (10-15W), pantalla de 7 a 10 pulgadas, 1kg de peso, conexión Wifi y un precio muy asequible. Son perfectos para viajar y mantener al día el blog, el correo, trabajar... pero hay que olvidarse de juegos en 3D. El ASUS EEE PC ha revolucionado este sector y ya le están saliendo imitadores como el MSI Wind.

  • Portátiles. Están diseñados para gastar poco (20-30W), con una potencia razonable, tienen pantallas de 13 a 17 pulgadas y unos 3 kg de peso, pero son caros y más incómodos que un equipo de sobremesa.

  • PCs de salón (Home Theatre PC). Son ordenadores de sobremesa poco potentes, de tamaño reducido, pensados para sustituir al video o al reproductor de DVD. Se pueden conectar al televisor, consumen unos 100W, son de tamaño compacto y pesan menos de 5 kg. Se pueden manejar con el mando a distancia, o con teclado y ratón. Están muy limitados por el factor de forma, pero su precio es económico.

  • PCs de sobremesa. De tamaño medio y grande, necesitan fuentes de alimentación de más de 450W aunque pueden consumir de 100 a 200W. Como son tan grandes, pueden llevar todo tipo de piezas, más y menos potentes, a un precio entre normal y caro. En el próximo artículo nos extenderemos en una configuración de bajo consumo.

miércoles, 16 de julio de 2008

Ordenadores de bajo consumo (II)

Sin cambiar sustancialmente de ordenador, podemos ahorrar cambiando algunos componentes.
  • El monitor. Una pantalla plana, del tipo LCD tiene un consumo aproximado de 15 W, una tradicional CRT consume unos 60W. En una oficina cambiar de monitor supone ahorrar 8kWh al mes. Como curiosidad, el monitor CRT gasta menos cuando el fondo es oscuro, pero el LCD gasta lo mismo.

  • La fuente de alimentación. Usa fuentes con certificado 80+ que garantiza que son de alto rendimiento. En un ordenador actual, que consume entre 100W en reposo y 400W trabajando, una buena fuente puede ahorrar entre 10 y 40 W. Esto es aproximadamente 2.5 kWh al mes.

  • Los sistemas inalámbricos. El Wifi, Bluetooth, ratón y teclado inalámbricos, etc. Deja el cable lo más corto que puedas y enrolla lo que sobre, así evitarás que se líen. Además, no es muy ecológico estar cambiando las pilas del ratón.

  • Disco duro ATA de 2.5”. Son los que utilizan los portátiles y consume 1W, mientras que los tradicionales gastan 10W. Para alguien que esté descargando cosas día y noche, la diferencia es de 6.5kWh al mes.

Ordenadores de bajo consumo (I)

Ahora que suben las tarifas eléctricas, miramos cómo ahorrar en el consumo de luz. En los próximos artículos, veremos cómo conseguir que nuestro ordenador gaste menos.

Empezaremos con lo más básico, sin tener que modificar el ordenador y gastando poco o nada.

  • Stand-by. Aunque el stand-by consume poquito, son muchos aparatos y están siempre gastando, así que hay que apagarlos por completo cuando no los usemos. Para facilitar esta tarea, tengo conectados todos los aparatos del ordenador (pantalla, torre, altavoces, impresora) a una regleta con un interruptor. También hay regletas, un poco más caras, que protegen los aparatos de subidas de tensión, en caso de que nuestra instalación eléctrica no esté protegida.

  • Gestión de energía. Configurando el software podemos decirle al ordenador que ponga a dormir la pantalla, el disco duro o el sistema completo cuando lleve un tiempo inactivo.

  • Ubicación. El ordenador disipa mucho calor cuando está funcionando, y los ventiladores tienen que trabajar mucho para mantener fresco el CPU, aumentando el consumo. Es bueno colocar la torre del ordenador en un lugar donde pueda disfrutar de una corriente de aire o tenga buena ventilación.

miércoles, 29 de agosto de 2007

Defecto de velocidad (y II)

Más acelerones
Los vehículos suelen circular a 40-60 km/h por ciudad. El conductor prudente, al llegar a un punto difícil reduce a 30. Si no hay peligro continúa, y si hay algún obstáculo se detiene. Algunos conductores no son prudentes, por lo que se colocan limitadores de velocidad, pero con tanta saña que obligan a reducir a 10 a todos los conductores. Como consecuencia todos frenan y aceleran más de lo necesario y algunos, presos de la frustración, aceleran mucho más, multiplicando más aún el consumo.

Cuestión de salud.
Por vías urbanas, los vehículos deben circular a velocidades seguras a las que puedan evitar accidentes y puesto que no todos son respetuosos es necesario tener sistemas limitadores de velocidad en los puntos más peligrosos. Sin embargo, la reciente proliferación de plataformas elevadas y bandas sonoras en todas las vías y de manera injustificada está provocando un aumento del consumo y las emisiones. No sé hasta qué punto están siendo efectivas estas medidas para evitar accidentes, pero puedo asegurar que todos los que viven en las ciudades ahora respiran peor (aumentan las enfermedades respiratorias y las alergias).

Defecto de velocidad (I)

Los efectos perniciosos del exceso de velocidad los conoce todo el mundo, aunque no todos respetan los límites, ni los de la ley ni los de la prudencia. En su lucha contra esta transgresión, las autoridades y los grupos medioambientales cometen el error de olvidarse de los problemas del defecto de velocidad.

Más consumo y más contaminación.
El consumo total en un viaje resulta de cuánto pisamos el acelerador por el tiempo que lo mantenemos pisado. Un coche a ralentí mantiene ligeramente “pisado” el acelerador. Así, cuanto menos dure el viaje, menos se consume.
Al aumentar la velocidad, aumentan las revoluciones del motor y su capacidad de retención, por lo que aumenta el consumo. Cambiando de marchas se consigue disminuir este efecto. Aumentando más la velocidad se empiezan a notar los efectos aerodinámicos, que no hay forma de evitar, y llegado a un punto se invierte el consumo, gastando más a más velocidad. La velocidad a la que se consigue el mínimo consumo se llama velocidad de crucero y para un turismo convencional se encuentra entre 80 y 100 km/h. Los vehículos que disponen de lectura de consumo instantáneo pueden establecer mejor dicha velocidad, que no es fija puesto que depende de muchos factores. Un vehículo circulando a 30 km/h puede consumir lo mismo que a 150 km/h.
Por tanto, obligar a los vehículos a circular a velocidades cada vez menores, aunque mejora la seguridad vial, provoca un aumento del consumo y de la contaminación, además del estrés que ocasiona estar más tiempo en la carretera.

martes, 21 de agosto de 2007

Dos ciudades, un coche híbrido

La mayor esperanza en reducción de consumo de combustible y de emisiones de efecto invernadero a corto plazo la tengo puesta en los coches híbridos. Por eso me informo sobre estos coches desde que estaban a la venta el Honda Civic IMA y el Toyota Prius. Curiosamente no se les da absolutamente ninguna publicidad, ni al coche, ni a las ayudas que dan las comunidades autónomas para la compra de un vehículo menos contaminante.

Es de suponer que si alguien quiere comprarse uno de estos coches es porque: 1) tiene inquietudes medioambientales 2) utiliza internet habitualmente.

En todo el tiempo que hace que conozco de su existencia sólo había visto un Prius en Málaga. El fin de semana pasado, en Granada, pude ver tres distintos, uno de los cuales era un taxi. Málaga tiene más del doble de habitantes que Granada.

Que cada cual saque sus propias conclusiones.